Realizas un pago seguro a SecureSwipe.
En ese momento, realizamos una verificación de identidad relámpago (KYC) para cumplir con la ley, pero aquí es donde termina el rastro de tus datos.
Pulsas "Generar Tarjeta".
A partir de ese momento, nuestra Arquitectura Triple Escudo entra en acción.
El sistema genera un número de tarjeta (PAN), fecha y CVV únicos.
Registramos el "hash" de la operación en la blockchain y ciframos tus datos con algoritmos post-cuánticos en nuestros servidores físicos.
Introduces los datos de la tarjeta SecureSwipe en el checkout de la tienda (Amazon, Zara, Shein, etc.)
Después, el comercio solicita el pago. SecureSwipe actúa como tu Proxy de Facturación.
El comercio recibe el dinero y ve nuestros datos de empresa. Para ellos, el comprador es "SecureSwipe".
Una vez completado lo anterior, no haces absolutamente nada.
Disfrutas de tu compra.
Una vez completado el pago (o pasado el tiempo de validez), la tarjeta se desactiva.
Si queda saldo sobrante, nuestro Smart Contract lo devuelve automáticamente a tu cuenta original.
No te preocupes. Aunque la tarjeta haya caducado, el comercio envía el dinero de vuelta al número de tarjeta original.
SecureSwipe lo recibe, identifica que te pertenece gracias a nuestro registro inmutable y lo redirige a tu cuenta bancaria en menos de 24h.
La privacidad no está reñida con la eficiencia.